En el judaísmo el matrimonio lleva por nombre “kidushin”, que significa “ consagración”. Es el consagrarse uno al otro, bajo la ley de Moisés y de Israel, recreando día a día las bendiciones dichas y los votos formulados en la Jupá (palio nupcial).
La culminación del acto creador y de mutuo amor en el matrimonio se da con el cumplimiento de “prú uvrú” (“Creced y multiplicaos”. Génesis 9:7) con la llega de los hijos a este mundo, lo que da origen a una familia judía.
Si en la vida matrimonial la pareja no santifica sus vidas por el mutuo respeto del uno hacia el otro, ese matrimonio ha violado la idea de kidushin y por lo tanto el seguir viviendo juntos es una violación del pacto y un acto de jilul hashem (profanación del nombre de Di-s). En ese caso el judaísmo prefiere el divorcio.
Ceremonia
La ceremonia se realiza bajo una jupá, que simboliza el nuevo hogar. Cuatro personas pueden tener extendido un talit y los novios se colocan debajo con el oficiante y los afectos. La novia debe estar a la derecha del novio y ambos frente al rabino.
La ceremonia se divide en dos partes, Erusin (ceremonia de compromiso) y Nesuin (bendiciones de esponsales); cada una precedida por una copa de vino y una bendición a los novios que vienen en el nombre de Di-s.
La Ketubá es el contrato matrimonial por el cual el novio se compromete a mantener, amar y respetar a su esposa. Es un documento para la mujer. a boda finaliza con la bendición del Rabino y luego el novio rompe una copa con el pie en recuerdo de la destrucción del Templo de Jerusalén.
Símbolos
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